lunes, 17 de marzo de 2014

Ten el control en la palma de tu mano

Según las estimaciones de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), esta primavera va a ser de alto riesgo para las personas alérgicas. En la primavera del año pasado se alcanzaron máximos diarios de concentración de polen que no se registraban desde 2007. Este año la tendencia es la misma. Se prevé que haya 5600 granos por metro cúbico de aire, cantidad muy similar a la del año pasado (5400).

Según el Doctor Francisco Feo, presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC, “el total de polen de gramíneas recolectado en cada temporada está íntimamente relacionado con la lluvia, humedad y temperaturas registradas durante los meses de Octubre a Marzo. Además de las gramíneas, hay otros pólenes alérgicos que alcanzan notable relevancia a lo largo de todo el año en las diversas zonas geográficas españolas”. Entre esos pólenes se encuentran las cupresáceas (enero a marzo), plátano de sombra (de marzo en adelante), gramíneas y olivo (mayo y junio). La alergia a la Alternaria (hongo ascomiceto presente en algunas plantas)está alcanzando cada año mayor relevancia, siendo una alergia grave si no se trata de forma correcta. Este tipo de alergia está afectando ya al 15% de la población, la mayoría de ellos alérgicos también a ciertos tipos de polen.

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La rinitis alérgica es la manifestación alérgica más común, afectando a un 21% de la población. Es la principal causa de consulta al alergólogo en España. En los últimos cuarenta años la prevalencia de la rinitis alérgica se ha incrementado notoriamente, provocando casos de absentismo laboral y escolar, con las importantes pérdidas económicas que esto supone. Los expertos consideran a la prevalencia superior al 40%.

La rinitis alérgica se caracteriza por una serie de episodios recurrentes de un conjunto variado de síntomas debidos a la inflamación de la mucosa nasal. Los más característicos son:
  • Estornudos encadenados en serie, incluso hasta veinte seguidos.
  • Rinorrea: secreción nasal fluida y abundante.
  • Picor nasal o coriza: bastante molesto.
  • Congestión nasal.


Tras la aparición de los primeros síntomas existen tratamientos de rescate para apaliarlos. La rinitis o el asma alérgicos deben ser tratados de forma inmediata con el fin de evitar una inflamación bronquial que pueda provocar que el paciente termine en urgencias. Los tratamientos de rescate consisten en la administración de antihistamínicos orales, descongestivos nasales, inhaladores, entre otros.

Sin embargo, los expertos abogan por un tratamiento mantenido de la alergia, continuado día a día. Los tratamientos de inmunoterapia específicos para cada alergia son los más adecuados en estos casos. La administración mensual de una vacuna durante tres o cuatro años seguidos, genera una reducción del 80% del consumo de medicamentos sintomatológicos, además de provocar una mejora de la alergia entre el 40% y el 50% de la población alérgica.

El paciente alérgico debe conocer y reconocer los síntomas de su alergia. Lo primero de todo es saber a qué se es alérgico. Hay que tener en cuenta que sólo el 10% de los alérgicos, lo es a un solo polen. Saber la concentración de polen existente en cada momento es crucial a la hora de evitar una exposición de riesgo. Actualmente existe una Red de Aerobiología con un elevado número de estaciones colectores que facilitan información detallada sobre la cantidad y tipo de polen en todas las zonas de España.

La información está al alcance del paciente. Gracias a las nuevas tecnologías el paciente puede tener en la palma de su mano la concentración de los pólenes a los que es alérgico, donde y cuando lo necesite. Existen en el mercado numerosas aplicaciones que, no sólo proporcionan información detallada sobre la concentración de polen, sino que permiten también un seguimiento de la evolución sintomática del paciente y de un adecuado control de la medicación. Entre esas aplicaciones cabe destacar:
  • Polen Control: permite realizar un mejor seguimiento y diagnóstico de las alergias debidas al polen ambiental, especialmente en pacientes que presentan polinosis. El paciente podrá realizar el seguimiento diario de su patología a través de su móvil, para posteriormente enviarle un informe en el que los datos de su paciente se cruzarán automáticamente con los datos de los niveles polínicos ambientales.
  • AlergoAlarm: esta aplicación se ha diseñado a efectos meramente informativos sobre las concentraciones de los diferentes tipos de pólenes en las localidades donde se ubican estaciones de captación de la SEAIC. La información proporcionada no debe servir de orientación exclusiva para que como paciente tome decisiones sobre su medicación. En caso de duda, se recomienda consultar con el médico o especialista en Alergología.
  • AlertaPoleninformar de los niveles de pólenes en las localidades españolas donde existen centros de captación. Los datos son medidos y proporcionados periódicamente por la red de estaciones del Comité de Aerobiología de la SEAIC.
  • ESPRINT: es un cuestionario de calidad de vida específico para la rinitis alérgica, validado en la población española y con unos valores de referencia que facilitan su adecuada interpretación, lo que aporta una gran ventaja sobre otros cuestionarios de calidad de vida disponibles para la rinitis.


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Las consultas sobre rinitis alérgica en la farmacia comunitaria son numerosas. Además de proporcionar información sobre la sintomatología de la misma y sobre el adecuado uso de los tratamientos correspondientes, el farmacéutico tiene un papel clave como educador sanitario. Informar sobre hábitos de vida saludables a los pacientes alérgicos, como evitar hacer ejercicio a las horas centrales del día o ventilar las casas al atardecer, hacen que la exposición a los pólenes sea menor. Sin embargo, el farmacéutico también puede (y debe) proporcionar información sobre el tipo y concentración de pólenes según la época del año en que se encuentren. La utilización y recomendación de estas aplicaciones puede ser de gran ayuda para el farmacéutico. Así pues, se debe incluir a las aplicaciones en el campo de Indicación Farmacéutica. Dicho queda, en nuestras manos está adaptar nuestro trabajo a las nuevas tecnologías, o quedarnos anclados en el pasado. De nada sirve decir “siempre se ha hecho así”. Renovarse o morir.