viernes, 4 de noviembre de 2016

¿Estarías dispuesto a derivar un paciente a otra farmacia?

El saber no ocupa lugar… Hasta cierto punto. Nadie nace sabido y hay que formarse para ir avanzando. Pero como todo en esta vida, hay aspectos que se nos dan mejor que otros. No podemos, ni queremos, saber de todo. Cuando estudiábamos la carrera, había asignaturas que nos gustaban más que otras, y nos costaba menos aprenderlas. Una vez acabada la carrera y llegado el momento de nuestro desarrollo profesional, nuestros gustos y afinidades nos dirigen hacia un camino o a otro.

En el mundo de los servicios profesionales ocurre lo mismo. Uno se forma en base a sus gustos. No hay nada peor que estudiar algo que no te gusta. Aunque a veces debamos esforzarnos un poco (no sabemos hasta que punto nos puede gustar o no, si no lo probamos), también debemos ser conscientes de nuestros propios límites. No hay nada de malo en decir NO a ciertas cosas.

Una farmacia se debe a sus pacientes. Debe escucharles e identificar sus necesidades. Y en base a esto, proporcionarle la mejor solución posible. Los servicios profesionales están orientados a conseguir ese resultado. Sin embargo, no todas las farmacias pueden ofrecer los mismos servicios. Bien sea por un tema logístico (falta de espacio, por ejemplo), por un tema económico (hay servicios que requieren un cierto desembolso inicial, bien sea en material o en formación), o simplemente por un tema de afinidad (ese tema no nos gusta y punto). Pero no por ello debemos dejar de ofertárselo a nuestros pacientes.


¿Y por qué digo todo esto? Este post surge como una reflexión a un tuit publicado por nuestro compañero Roi Cal, que venía a decir lo siguiente: “No estaría mal que farmacias que no prestan determinados servicios, derivasen a pacientes a otras que sí los ofrecen, por ejemplo la cesación tabáquica”.



Como ya hemos dicho repetidamente, la función del farmacéutico ya no es meramente dispensar un tratamiento prescrito por un médico. La labor asistencial engloba todo un proceso de preguntas y respuestas con el fin de detectar una posible necesidad del paciente. Una vez detectada dicha necesidad, debemos saber satisfacerla. Y si no podemos hacerlo, debemos buscar otro tipo de soluciones.

Habrá gente que piense “cómo le voy a mandar a otra farmacia, pierdo un cliente”. Pues bien señores, ese cliente ya está perdido desde el momento en el que no hemos sabido satisfacer su necesidad. Es mucho mejor decirle, en mi opinión: “mire usted, creo que tiene este problema pero yo no le puedo aportar la solución. Sin embargo, tengo un compañero aquí al lado que sí podría ayudarle. Si quiere, vaya y dígale que va de mi parte, a ver qué opinión le da él”. Os puedo asegurar que esa persona estará de lo más agradecida por el servicio que le habéis dado, y no le vais a perder como paciente, porque habéis pensado en él antes que en vosotros mismos.

Esta regla no se va a poder aplicar a todo el mundo, porque somos muchos y cada uno de nuestra forma de ser. Pero la mayoría os lo agradecerán. Valga como muestra el siguiente ejemplo: en la farmacia en la que yo trabajaba, apenas teníamos servicio de ortopedia. Sólo lo básico y de aquella manera. A mí personalmente no era un tema en el que estuviera muy cómoda y me costaba mucho poder asesorarles. Cerca de esta farmacia, había otra que estaba especializada en ortopedia e hicimos muchas derivaciones. Al cabo del tiempo, volvían los pacientes a darnos las gracias por la recomendación, ya que el farmacéutico en cuestión era un gran profesional y los había atendido muy bien. Estos pacientes seguían viniendo a nosotros con sus medicaciones habituales y con sus dudas. Les habíamos dado una solución a sus problemas y estaban agradecidos. No había nada malo en que dos farmacéuticos de diferentes farmacias, hubieran tratado a un mismo paciente. Cada uno supo resolver la necesidad que tenía en ese momento puntual.


Os he contado mi experiencia en derivaciones. Seguramente habrá alguno de vosotros que haya derivado y que el resultado no haya sido positivo. Otros ni os lo habréis planteado. Con este post no quiero juzgar a nadie, sólo expreso una opinión. Como ya he dicho, no podemos ser expertos en todo y no hay nada malo en pedir ayuda de vez en cuando. Un saludo para todos, y gracias por leerme.