miércoles, 22 de marzo de 2017

No subastes mi salud.

Desde hace unos días, una nueva campaña está revolucionando la esfera farmacéutica 2.0 con un nivel alto de participación. Bajo el lema “No subastes mi salud”, un grupo de farmacéuticos está intentando frenar que la subasta de medicamentos, que se inició en Andalucía hace ya cuatro años, se extienda a todo el país.

Imagen del Grupo de FB "Anécdotas en la Farmacia"

Para explicar mejor el por qué de esta acción es necesario hacer una serie de aclaraciones primero. ¿Qué es un subasta de medicamentos? La subasta de medicamentos es una medida para ahorrar en el gasto farmacéutico, llevándose a cabo una selección pública de medicamentos. El objetivo principal de la subasta es comprar a gran escala los medicamentos más prescritos en nuestro sistema nacional de salud, para conseguir reducir el gasto farmacéutico y contribuir a bajar el déficit impuesto. Aquel laboratorio que ofrezca el menor precio, se llevará la concesión del mismo. A priori, cualquier laboratorio farmacéutico puede optar a la subasta. Uno de los principales requisitos que han de cumplir dichos laboratorios es garantizar el abastecimiento continuo del mercado.

Esta experiencia es relativamente nueva a nivel de compra en farmacia comunitaria. En el ámbito hospitalario se lleva produciendo desde hace más tiempo, siendo la compra negociada y respetando los precios de referencia.

Este modelo de mercado ha sido ampliamente criticado tanto por los colegios de farmacéuticos como por las entidades de distribución, por considerar que rompe la unidad de mercado y por poner en riesgo el acceso al medicamento en condiciones de igualdad por parte de la ciudadanía.

La experiencia llevada a cabo en Andalucía pone de manifiesto que este modelo no funciona. Existen numerosos laboratorios que prefieren no optar a la subasta, por considerarla injusta e innecesaria. Esto deja campo abierto a laboratorios que pueden tener más dificultades para mantener las garantías de calidad, seguridad y eficacia que deben cumplir los medicamentos puestos en el mercado, tal y como queda reflejado en el Real Decreto legislativo 1/2015, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios.

Imagen de un medicamento de la subasta del grupo de FB "Anécdotas en la Farmacia"
Por poner un ejemplo de la falta de eficacia de las subastas de medicamentos, os dejo unos datos reales relativos a la décima subasta de medicamentos en Andalucía, como son:
  • Sólo se dispone del 12% de las moléculas adjudicadas a nuevos laboratorios.
  • Los almacenes no cuentan con ninguna de las 9 moléculas nuevas.
  • Hay registrados un 20% de faltas en las moléculas que repiten proveedor.
  • De los más de 500 fármacos ilicitados, hay un 20% de ausencias.

Vistos estos datos es lógico pensar que el modelo de subasta de medicamentos no es el más apropiado para los pacientes. De ahí que asociaciones de farmacéuticos, como es el caso de AFARAN, lleven mucho tiempo reclamando la nulidad de este tipo de prácticas.

Desde el grupo de Facebook “Anécdotas en la farmacia” se está llevando a cabo una campaña de información y sensibilización al respecto, para que tanto farmacéuticos como pacientes estén al tanto de este tipo de prácticos que, como decimos, tiene previsto su extensión al resto del territorio nacional.

Para llevar a cabo esta campaña, se están recogiendo firmas en su contra. Esta recogido de firmas se está llevando a cabo tanto a nivel presencial, mediante la recolecta de firmas en formato físico (pinchad aquí si queréis descargaros el formato en papel), como la recogida de las mismas en formato on line (pinchad aquí) a través de la plataforma Change.org.


Los pacientes deben tener aseguradas la calidad, seguridad y eficacia de los tratamientos prescritos por su médico y dispensados por su farmacéutico de confianza. La salud es un derecho no sujeto a subasta.