sábado, 5 de octubre de 2013

Las "pastillacas"

     La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha ordenado recientemente la retirada de dos productos usados por culturistas para aumentar la musculatura, tal y como lo recoge la noticia publicada en el Diario El Mundo. Dicha decisión ha venido motivada por la notificación de varios casos graves de colestasis hepática asociados al uso de estos productos.

Los productos en cuestión son Episdrol y Epsitane. Dichos productos contienen en su composición el principio activo metilepitiostanol, una prohormona que en el cuerpo se metaboliza dando lugar a la sustancia desoximetiltestosterona, sustancia que en el organismo puede provocar efectos adversos graves tales como lesiones hepáticas graves, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y embolia pulmonar. Estos productos están comercializados como complementos alimenticios. Sin embargo no cumplen lo establecido por la ley, por lo que la AEMPS considera que su consumo puede suponer un importante riesgo para la salud pública.

     La historia de los anabolizantes y su consumo viene de lejos. El hombre siempre ha intentado superarse a sí mismo, y en ocasiones ha recurrido a distintas sustancias peligrosas para lograr dicho objetivo. No voy a relatar en este post todas los problemas derivados de su consumo. Me voy a centrar en el trasfondo social que mueve este tipo de productos. Si echamos la vista atrás y analizamos las noticias relacionadas con los anabolizantes, vemos siempre hay dos figuras que nunca fallan. El médico y el farmacéutico. Para muestra un botón, aquí os dejo tres noticias que estos últimos años para que veáis que nunca fallan:

¿Por qué aparecen siempre estas dos figuras? Sencillo, el mercado que mueve los anabolizantes es inmeso, y las cantidades de dinero que se barajan no son pequeñas precisamente. Es un dinero relativamente fácil, muy goloso (y más en estos tiempos de crisis que estamos viviendo). Sin embargo no debemos olvidar lo que somos, profesionales sanitarios. Nos debemos a la salud pública, y debemos velar la seguridad de nuestros pacientes. Mantener la integridad no es sencillo, pero debemos ser fuertes. Debemos dejar de aparecer en estos titulares que hacen un flaco favor a nuestra profesión. Repito, no olvidemos lo que somos, profesionales de la salud. No pongamos en riesgo la salud de otras personas por unos fajos de billetes, por muy tentadores que puedan llegar a ser. Hacerse rico no es el objetivo por el que estudiamos Farmacia. Lo hicimos porque queremos ayudar al bienestar del paciente, a mejorar su salud, no a empeorarla. Quien quiera que juegue con su salud, pero no seamos nosotros los que les ayudemos. Hagamos que estos titulares no se vuelvan a repetir. Por el bien de la sociedad pero, sobre todo, por el bien de nosotros mismos.

     Por útlimo, y dado que me he puesto un poco melodramática, quisiera dejar una nota de humor. Siempre que veo alguna noticia relacionada con los anabolizantes, me acuerdo de un sketch del programa "Muchachada Nui" hablando sobre las "pastillacas" (título de este post, por cierto). Os dejo el enlace para que pongamos una nota de humor a este tema tan serio.

No olvideis nunca quienes somos y por qué nos dedicamos a la salud.