miércoles, 9 de abril de 2014

Por qué debemos marcar diferencias

Málaga es la ciudad elegida para que, a finales del mes de Mayo, la Farmacia Comunitaria grite bien alto “Así somos, esto es lo que hacemos”. Los días 22, 23 y 24 de Mayo, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) celebrará el VI Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios.

Bajo el lema “Marcando Diferencias”, SEFAC pretende con este congreso transmitir la necesidad de que todos los farmacéuticos comunitarios asumamos (de una vez por todas) que debemos diferenciarnos si queremos sobrevivir en una sociedad que no deja de atacar a la farmacia comunitaria. Es hora de apostar por nuestra excelente capacidad como profesionales sanitarios, por llevar a cabo nuestro ejercicio asistencial con la máxima de las responsabilidades y por comprometernos como pieza clave dentro de la cadena sanitaria para una gestión cada vez más eficiente de los recursos sanitarios.

El programa del congreso no puede ser de lo más variado y de mayor calidad. En el congreso habrá mesas de debate sobre la atención a los pacientes crónicos La tecnología en la innovación científica y la farmacogenómica. Dos de los puntos más fuertes del programa serán el debate sobre la necesidad de crear una especialidad en Farmacia Familiar y Comunitaria, y el papel de la capacitación en el desarrollo e implantación de los servicios profesionales farmacéuticos.


Además se presentarán los resultados de diferentes proyectos de investigación y publicaciones impulsados por SEFAC. Están programados un alto número de talleres, no sólo para farmacéuticos comunitarios, sino también para pacientes y técnicos en farmacia. Se llevarán a cabo cuatro simposios y la presentación de todas aquellas comunicaciones realizadas por nuestros compañeros. Si queréis leer con más detalle este programa, podéis hacerlo pinchando aquí.

Todas estas palabras son muy bonitas, pero os estaréis preguntando lo mismo que yo. ¿Por qué hay que marcar diferencias? Sencilla y llanamente porque no podemos continuar como estamos.

Es de sobra conocido por todos vosotros que la crisis está golpeando muy fuerte a la farmacia (que me lo digan a mí…). El modelo de farmacia que tenemos en estos momentos, es inviable. No podemos seguir viviendo del medicamento. Un producto que cada día vale menos no puede ser el pilar en el que nos apoyemos. Debemos luchar por diferenciarnos. Por demostrar lo que como farmacéuticos podemos hacer. No somos meros dispensadores de cajitas. Dispensamos salud, bienestar, confianza y apoyo en situaciones tan difíciles como son las enfermedades.

Los servicios profesionales son una gran apuesta. Cierto es que estamos muy lejos de farmacias altamente especializadas como son las de Canadá o Australia. Pero eso no significa que no haya que hacerlo. Ellos, al igual que nosotros, un día tomaron la decisión de no rendirse y de evolucionar. Empezaron poco a poco, sin grandes pretensiones. Hoy en día son el referente mundial en cuanto a Farmacia Asistencial se refiere.

La teoría es muy bonita. Las palabras aquí expuestas suenan muy bien. Pero la realidad es otra. Lo cierto es que aún somos muy pocos los que luchamos por aquello que anhelamos, una farmacia de servicios. Bien por desconfianza, bien por falta de ganas (con todos los varapalos que nos están dando, no me extraña que sea así), la verdad es que en SEFAC somos muy poquitos. Debemos crecer. Debemos unirnos todos. Debemos luchar en conjunto. Sólo así lograremos nuestros objetivos.


Conozco muchos casos de compañeros que han conseguido implantar en sus farmacias muchos servicios, y ¡¡Remunerados!! Lo han conseguido a base de tesón y confianza, y también de darse de bruces contra muchas puertas cerradas. Si esa pelea la hacemos bajo el respaldo de una sociedad científica con peso y credibilidad, encontraremos las llaves para poder abrir esas puertas. Por eso, desde esta humilde ventana al mundo que es mi blog, os pido que conozcáis el trabajo de SEFAC, que valoréis lo que se está haciendo por esta profesión a la que amamos, y que, si no lo sois, os hagáis socios de SEFAC. No os arrepentiréis.