lunes, 27 de octubre de 2014

7 días en farmacia: con la OMC hemos topado.

La semana pasada prometía ser una semana tranquila y “feliz” para el sector de la farmacia comunitaria. Se inauguraba en Córdoba el XIX Congreso Nacional Farmacéutico, que pasaría a llamarse “el congreso de la renovación”, según palabras de Carmen Peña, presidenta del CGCOF.

En dicho congreso se presentó la denominada “Declaración de Córdoba”, cuyo objetivo principal ha sido presentar una Farmacia Comunitaria que trabaja para un nuevo paciente en una nueva Sanidad. Todo un conjunto de palabras lleno de muchas ilusiones y ansias por seguir avanzando en la línea del desarrollo de una farmacia asistencia.

Como digo, esta semana se las prometía felices para la farmacia comunitaria. Sin embargo, el mismo día en que quedaba inaugurado este Congreso (digo yo que anda que no hay días en el calendario…), la OMC (Organización Médica Colegial) lanzaba un comunicado cargando contra el modelo de farmacia, la distribución farmacéutica y la industria. Tal y como he comentado antes, no hay días en el calendario que lo tuvieron que hacer el mismo día en que se inauguraba el Congreso Nacional Farmacéutico. ¿Casualidad? A estas alturas de la vida, creo poco en las casualidades…


Para la OMC uno de los principales problemas radica en el modelo mediterráneo de farmacia. No voy a entrar a valorar qué modelo es mejor, si el mediterráneo, el británico, el francés… Todos tienen sus ventajas e inconvenientes. Lo que la OMC quiso destacar es que "las farmacias deberían ser concesiones temporales, obtenidas por sistema meritocrático y retornar el derecho de la autorización a la Administración por jubilación, renuncia o defunción". Acabar con las dinastías de farmacéuticos ancestrales y con los “tejemanejes” que ocurren en la mayoría de los concursos para la concesión de nuevas farmacias, en las que farmacéuticos que, habiendo ya pasado con creces la edad de jubilación, se presentan a concurso arrasando en las puntuaciones (con ese grado de experiencia no me extraña), dejando así con muy pocas (más bien nulas) posibilidades de adquisición por parte de farmacéuticos jóvenes que no cuentan con ese expediente tan abultado.

La industria y la distribución también se han visto afectadas. No voy a entrar a valorar mucho ese aspecto porque me pilla un poco de lejos y no tengo en mi poder argumentos para poder rebatir.

Pero lo que de verdad me ha “chirriado” y mucho, ha sido el hecho de que la OMC haya puesto en tela de juicio la calidad de la labor profesional del farmacéutico. ¡Acabáramos! Dice la OMC que “el seguimiento terapéutico, encuadrado en la “atención farmacéutica”, no debe interferir en la pauta terapéutica elaborada por el medico, de tal forma que se evite la confusión en el paciente y el distanciamiento en la relación médico‐paciente”. ¿?¿?¿? ¿Distanciamiento? ¿Confusión? Creo que alguien está hablando sin conocimiento de causa, y eso es muy peligroso. ¿Acaso no han visto los beneficios que el SFT está reportando a sus pacientes? ¿No conocen los trabajos en común entre médico-farmacéutico que se están desarrollando a nivel nacional? Señores, creo que deberían documentarse un poco más antes de hablar. El farmacéutico está demostrando día a día su valía como profesional sanitario, le pese a quien le pese.

Ante tal informe y debido a las críticas suscitadas (no es para menos), la presidenta del CGCOF, Carmen Peña, respondió a dicho comunicado con actitud colaborativa, diciendo lo siguiente: “Tendemos la mano a los médicos, pero la farmacia está en un nuevo camino sin retorno”. ¡Chapó! Eso es, señores. En este barco cabemos todos, y todos viajamos en la misma dirección: buscar una mejor calidad de vida para nuestros pacientes. Cada uno sabiendo lo que tiene que hacer. Yo no sé diagnosticar, no me han enseñado eso, pero lo que sí han hecho ha sido enseñarme a ser “el profesional del medicamento”. Si de algo sé es de fármacos, de sus interacciones, sus contraindicaciones, su posología, etc. No me digas que no estoy capacitado para hacer un SFT porque no es verdad. No pretendemos alejar al paciente de la consulta del médico, todo lo contrario. A diario muchas consultas farmacéuticas acaban siendo derivadas al médico correspondiente. ¿O acaso no lo saben? ¡Venga, por favor!

En fin, como habéis visto el resumen semanal de esta semana ha tenido un claro protagonista. Pero creo que era mi deber darle la mayor de las relevancias porque creo que esta declaración ha sido del todo inoportuna y sin consistencia. Animo a los sectores implicados a que se sienten alrededor de una mesa, dejen el hacha de guerra en la calle y trabajen para que la colaboración entre profesionales sea un hecho y no un motivo de guerra. En este escenario todos tenemos un papel y debemos desarrollarlo como mejor sabemos, sin críticas ni injurias. Dialoguen pues.

Acabemos el resumen con un poco de humor. ¡Feliz Semana a todos!