lunes, 6 de octubre de 2014

7 días en farmacia: estamos de estreno

Una de las características más fascinantes del ser humano es su capacidad de constante evolución y sus ganas inacabables de seguir aprendiendo (al menos en mi caso). A la hora de emprender nuevas tareas y de adquirir nuevos conocimientos, lo mejor es acercarse a aquellos que saben más que tú. Estamos rodeados de grandes pozos de sabiduría con muchos años de experiencia a sus espaldas.

Dentro de las muchas personas a las que sigo (en el ámbito de las redes sociales, se entiende, no vayáis a pensar que soy una “acosadora en potencia”) una de las que más provecho saco de su “pozo de sabiduría” es Miguel Ángel Mañez y su blog Salud con Cosas. Miguel Ángel se define a si mismo como (sacado de su bio en Twitter) economista, gestor sanitario, siempre aprendiendo. Justo lo que yo ando buscando: aprender, aprender y seguir aprendiendo.

En el blog de Miguel Ángel podemos encontrar entradas de lo más variadas. Desde el más puro nivel asistencial hasta noticias sobre marketing, recursos humanos, gestión sanitaria, calidad asistencial. Todo un lujo, la verdad. Una de las entradas que más éxito tiene es su resumen semanal de los domingos. En esta entrada recoge aquellas noticas del ámbito sanitario que más relevancia han tenido en la semana.

Esta idea me ha servido de inspiración, bueno más bien de copy-paste. Me voy a explicar no se me vaya a echar encima los más legalistas de las redes. He pensado que podría ser interesante hacer un post semanal con las noticias más relevantes en el sector farmacéutico acaecidas en esa semana. Sólo voy a hacer una pequeña variación en el modelo de Miguel Ángel. En vez de publicarlo los domingos, lo haré los lunes. Por una razón muy sencilla, los fines de semana la pereza se apodera de mí y no me quiero comprometer a publicar nada en domingo porque me conozco y es probable que os falle (algo que no quiero hacer en absoluto).

lunes, 29 de septiembre de 2014

El futuro de la farmacia

Las Redes Sociales están cambiando la forma de crear debate y generar información. En el pasado, si se quería reunir a un grupo de expertos para debatir sobre un tema, se debía buscar un emplazamiento, cuadrar fechas, contratar una empresa de catering, disponer de medios de difusión y convocar al público. Hoy en día no es necesaria tanta parafernalia. Prueba de ello es el tweetchat convocado por el Observatorio de la Cartera de Servicios desde la Oficina de Farmacia a través de la plataforma Twitter.

Este tweetchat consistió en una reunión virtual durante una hora para compartir las inquietudes sobre el futuro de la farmacia a través de Twitter. El evento se pudo seguir gracias al hastag #futurofarmacia. Esta reunión contó con tres ponentes destacados, como son Ana Prieto, Jaime Acosta y  Francisco Javier Guerrero. La participación fue muy alta (como era de esperar, ya que los “farmatuiteros” son muy activos).

El debate giró en torno a tres temas:
  1. Servicios Profesionales Farmacéuticos.
  2. Colaboración farmacia-otros profesionales.
  3. eSalud e innovación en la farmacia. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Farmacéuticos del mundo: los impagos.

Ayer saltaba la noticia en Correo Farmacéutico: “Cataluña no pagará en septiembre a las farmacias”. Un episodio más en la historia de los impagos. Algo que, por desgracia, está empezando a convertirse en una costumbre.

Por todos es sabido la crisis por la que está pasando el país y sabemos que las deudas, en todos los sectores, están a la orden del día. Sin embargo, la situación de las farmacias es más que preocupante. Cada cierto tiempo, distintas CCAA se declaran en quiebra a la hora de pagar a sus farmacias. Situaciones como las de Castilla LaMancha, Valencia, Cataluña o Canarias, son más que conocidas por todos nosotros. Es por eso por lo que cada vez resulta menos llamativo encontrar titulares del tipo “300 boticas están en concurso de acreedores”. Una situación de lo más kafkiana, sobre todo si echamos la vista atrás y vemos lo que llegó a ser el sector farmacéutico.

Las deudas son una constante en la vida del ser humano. Todos, en mayor o menor medida, tenemos deudas que por suerte se van solventando. Los impagos también, pero ¿a qué precio? ¿Puede un farmacéutico permitirse estar tres o cuatro meses sin cobrar? Hay facturas que pagar, trabajadores que quieren cobrar su nómina, pacientes que necesitan su medicación… Los farmacéuticos se van endeudando cada día un poco más con el fin de no dejar de hacer su labor más preciada: la labor asistencial. Pero como ya he dicho, todo tiene un límite.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Ante todo, educación por favor.

Para todos aquellos que trabajáis cara a cara con el público, vais a saber perfectamente de que va el post de esta semana. La educación, una cosa tan sencilla, y lo complicada que puede ser en ocasiones. No estamos hablando de educación de “alta alcurnia” ni de protocolo ni de modales en la mesa. En absoluto. Estamos hablando de simple y llanamente un “Buenos días”, “Gracias” y “Adiós”.

Los farmacéuticos nos posicionamos día a día detrás de un mostrador, con la mejor de nuestras sonrisas y con la mayor de las predisposiciones para poder dar a nuestros pacientes el mejor asesoramiento farmacéutico posible. Aunque en muchas ocasiones no estén los ánimos para sonreír, intentamos sacar lo mejor de nosotros mismos, porque la persona que entra a la farmacia no tiene por qué pagar los platos rotos de nadie.

Pero al igual que nosotros estamos dispuestos a hacer “de tripas corazón”, queremos que la consideración sea recíproca. Es decir, que la persona que entre a nuestra farmacia venga con la mejor de las disposiciones para que podamos tener un trato agradable y cordial. Sabemos que esto no siempre es fácil, y más teniendo en cuenta que la persona que normalmente acude a una farmacia, lo hace porque sufre un determinado problema de salud. Sin embargo, por experiencia propia, sé que la gente que peor lo está pasando, muchas veces se muestra mucho más educada que gente que viene simplemente a comprar una caja de preservativos (con todos mis respetos a los consumidores de este tipo de productos).

domingo, 7 de septiembre de 2014

Vuelta al Cole

Acabamos de decir adiós a Agosto y arrancamos Septiembre con fuerzas renovadas. No sé a vosotros, pero yo necesitaba este periodo de vacaciones como agua de mayo. Ha sido un año muy intenso en el que nos han pasado muchas cosas. Todo esto ha hecho que nuestra cabeza echara humo en más de una ocasión. Por eso, este periodo de desconexión nos ha venido muy pero que muy bien.

Para mí ha sido un año de muchas novedades (unas buenas, otras no tanto). Pero en general el balance ha sido bastante bueno. He de reconocer que las últimas semanas, antes de las vacaciones, estaba que me arrastraba por las paredes. Demasiada información en poco espacio. Me encontraba ante una situación de intoxicación (permitidme el símil) en Redes Sociales. Las redes ya no eran algo divertido, sino una obligación autoimpuesta. Me daba la sensación que si no chequeaba Twitter cada poco tiempo, me iba a perder algo. Pasaba demasiado tiempo con el móvil anclado en mi mano. Y quien dice Twitter, dice Facebook, Google+, Linkedin, Pinterest, Blogs diversos… Un caos. Por eso decidí que las últimas semanas, antes de mi desconexión total, me iba a dedicar a temas más mundanos y relajados. De hecho, tanto me relajé que una amiga mía me dio un toque de atención diciendo que ya no la mantenía informada (dice que no lee noticias, que con mis tweets se mantiene al día), y que sólo me dedicaba a tuitear temas sobre maternidad (que le vamos a hacer, este tema también me interesa mucho). Este comentario he de decir que me dio fuerzas para seguir con lo que estaba haciendo y ver que mi tiempo no era malgastado, había gente que lo aprovechaba. Así que aquí estamos, de nuevo en Septiembre con ganas de seguir en la cresta de la ola en cuanto a Redes Sociales se refiere.

En el mes de Agosto se ha cumplido un año desde que comencé este blog. ¿Por qué quise abrirlo? Siempre he comentado que la idea de crear un blog llevaba rondando por mi cabeza mucho tiempo, pero nunca encontraba el momento de hacerlo. Por razones diversas que no vienen al caso (aunque algunos de vosotros lo sabéis perfectamente) me encontré con la situación de que disponía del tiempo necesario y de las ganas para llevar a cabo este proyecto.

Cuando uno abre un blog (al menos en mi caso) lo hace con una ilusión enorme. Piensa que tiene muchas cosas que contar y que le va a interesar a mucha gente. Al principio los post se van acumulando en la bandeja de entrada. Muchos temas se nos vienen a la cabeza. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, la cosa se va desinflando. No tengo ningún tipo de estadística pero es sabido que un gran número de blogs son abandonados en el primer año de vida. La cosa parece fácil, pero no lo es. Mantener activo un blog y que resulte atractivo para la gente no es fácil. Por eso me he querido plantear que tipo de blog tengo y que resultado le está dando a la gente.

Si leéis la bio de mi blog pone “hay de todo como en botica”. Cuando empecé a escribir decidí que quería hablar de todo cuanto tuviera relación con la farmacia. He tratado temas de atención farmacéutica, consejo farmacéutico, gestión, política, redes sociales, etc. Temas que han tenido diferente tipo de impacto. Unos con más éxito que otros. De hecho, los temas que más han revolucionado mi blog han sido los que tenían algún tipo de polémica o denuncia social. Que le vamos a hacer, a todos nos gusta un poco el morbo y, por qué no decirlo, el cotilleo. Es algo sano y natural, no hay nada malo en ello. Nunca sabes donde puede estar la información que necesitas.

Estos hechos me han hecho replantear la situación inicial de la farmacia y, aunque va a seguir habiendo de todo como en botica, creo que es hora de especializarnos un poco más. Vamos por partes.

Los post sobre consejos farmacéuticos, o consejos de salud, son interesantes pero en mi caso han tenido menos calado. He de decir que somos muchos escribiendo sobre los mismos temas y hay gente que lo hace mucho mejor que yo. Por eso este tipo de post los voy a dejar a un lado. Esto no quiere decir que vaya a colgar la bata blanca, ni mucho menos. Voy a seguir dando consejos farmacéuticos pero en otro sitio. Podréis encontrar mis pequeños consejos en mi apartado como colaboradora en el periódico digital Mundiario.

No obstante, para poder estar puntualmente informados sobre los temas de salud más relevantes, me gustaría destacar varios blogs de compañeros míos que son francamente buenos (no son los únicos, hay muchos pero tampoco puedo ponerlos todos):

·   Mis post, a partir de ahora, se van a centrar más en la situación directa y real que supone estar detrás del mostrador. Quiero analizar el papel del farmacéutico en la sociedad. Explicar ante que tipo de situaciones, y que tipo de pacientes/clientes, nos encontramos en nuestro día a día. Ver con claridad qué es la Atención Farmacéutica realmente y cómo la estamos desarrollando. Puntos a destacar y puntos a mejorar. El farmacéutico es un pilar esencial para la sociedad, yo lo quiero reflejar y destacar.

También quiero analizar la situación de otros compañeros farmacéuticos en otros países. En ocasiones nos creemos el ombligo del mundo y nos pensamos que lo que nos pasa a nosotros no le pasa a nadie más. No señores, no. No somos tan especiales. Así que levantemos la vista y observemos que hay más mundo a nuestro alrededor. Van a ser post del tipo “farmacéuticos por el mundo” (que original, ¿verdad?).

Por supuesto, en mis post no pueden faltar las Redes Sociales. ¿Qué sería de mí sin ellas? Estos post irán encaminados a su aplicación directa al mundo de la farmacia. Y más ahora que parece que la farmacia on line está cada día más cerca. Tenemos una farmacia que abarca muchos niveles, y el mundo digital no es ajena a ella. Así que vamos a aprovecharlo.

Todo esto y mucho más podréis encontrar a partir de ahora en este blog. Habrá momentos para la risa y la relajación, gracias a vuestras anécdotas y comentarios. Pero también habrá momentos para ponerse serios y darnos pequeños toques de atención.


Por supuesto, ni que decir tiene, que se admiten todo tipo de sugerencias, comentarios y críticas. No os voy a dar la espalda y os voy a responder de la mejor manera posible. Este es un sitio de participación. Estáis todos invitados. ¡Bienvenidos a este nuevo curso escolar!

www.risasinmas.com

martes, 5 de agosto de 2014

10 razones para seguir estando orgullosos de ser farmacéuticos

Estamos ya a las puertas mismas de las vacaciones. Algunos de vosotros ya las habéis disfrutado, otros (como la que suscribe) no. Ha sido un año duro, con muchas noticias para el sector, la mayoría bastante deprimentes. Las OPR, la posible liberalización del sector (rumor que nos persigue desde que el mundo es mundo), la nueva ley sobre colegios profesionales, elecciones a diferentes colegios oficiales en toda la geografía española (con resultados bastante “cuestionables” en algunos de ellos), la tan ansiada Cartera de Servicios Profesionales (la salvación del sector para algunos compañeros, la total indiferencia para otros tantos). Muchos cambios que han demostrado una vez más que el sector resiste (no sabemos bien cómo pero lo hace). Eso sí, esta resistencia no es fruto de la unión entre compañeros, que quede bien claro, seguimos igual de desunidos que siempre.

El caso es que todas estas novedades han mermado el ánimo de muchos compañeros (una servidora, entre ellos). Así que pensando en un post que me sirviera de despedida pre-vacacional (tranquilos, no os vais a librar de mí tan fácilmente, en Septiembre vuelvo), pensé en escribir algo que nos levantara un poco ese decaimiento y nos permitiera ver con esperanza la llegada del nuevo curso escolar.

Hace unos días pude leer un post muy especial de una compañera farmacéutica Kelly Howard publicado en la revista “Drug Topics: Voice oh thePharmacist”. El post en cuestión se titula “10 reasons I`m still proud to be a pharmacist”, o lo que es lo mismo “Diez razones por las que todavía estoy orgulloso de ser farmacéutico”. Podéis leer el texto original pinchando aquí (ni que decir tiene que está en inglés).

Cuando leí el artículo se me vinieron a la cabeza muchas similitudes con el hecho de ser farmacéutico en España y, aunque las comparaciones son odiosas, creo que es bueno hacer una crítica de vez en cuando para darnos cuenta que hay cosas que podemos hacer mal, pero hay muchas otras que las hacemos muy bien.

Mi idea es intentar dar un grado de positivismo a la vida e intentar poner una sonrisa en la cara de muchos farmacéuticos que lo están pasando realmente mal. La cosa no pinta bien, pero es un campo que ya conocemos. Nos llevan atacando mucho tiempo pero siempre resistimos. Algo estaremos haciendo bien, creo yo. Así que no está de más recordarnos el por qué nos hemos hecho farmacéuticos y qué es lo bonito de nuestra profesión que nos invita a seguir luchando día a día.

Lo dicho, quiero que sea algo positivo pero como ya he comentado las comparaciones son odiosas así que leamos el artículo con visión crítica, aprendamos de nuestros errores y sigamos por nuestro camino sin desviarnos y sin perder nuestro ser: somos profesionales sanitarios.

10 razones por las que aún estoy orgulloso de ser farmacéutico:

1. Confianza: si hay alguna cosa que mejor defina al farmacéutico es la confianza que nuestros pacientes depositan en nosotros. Eso está fuera de toda bajada de precios, liberalización o cualquier otra amenaza al sector. El paciente sabe que puede acudir a nosotros siempre que lo necesite, a cualquier hora y en cualquier lugar de España.

2. Igualdad en la práctica: todos somos farmacéuticos comunitarios pero en este punto tengo que discrepar (y empezamos pronto). Todos deberíamos hacer nuestro trabajo con la misma ética y capacidad profesional. Pero ya sabemos que esto es una utopía. Todos conocemos a “compañeros” que han dejado la ética bastante aparcada. Nuestra esperanza es que cada vez sean menos…

3. Somos familia: este hecho va unido a la confianza. Muchos de nuestros pacientes han pasado a ser más amigos, son familia. Y lo mismo nos ocurre con algunos compañeros de trabajo (ésta es mi opinión personal). Creamos un vínculo muy fuerte con la gente que nos rodea.

4. “No nos comemos a los jóvenes”: aquí Kelly ha querido ser muy benévola y dice que promocionan a sus estudiantes farmacéuticos para que lleguen a ser grandes profesionales. Nuevamente entra la discordancia en el marco español. Y más después de que ayer quedara con unas amigas farmacéuticas, todas ellas adjuntas, y tuviéramos una súper “agradable” charla sobre lo “buenos que son” algunos (ojo, algunos, no todos) titulares de oficina de farmacia. No señor, no. En España si se puede pisar, se pisa (triste realidad).

5. “Abiertos 24h” (traducción libre por mi parte): el paciente nos va a encontrar siempre que lo necesite, sea cual sea su necesidad.

6. Versatilidad: como bien dice Kelly, el farmacéutico es la Navaja Suiza que todo sistema sanitario necesita. Es así, valemos para casi todo (y no tengo abuela, oiga). Nuestro campo de batalla es muy amplio y nuestra capacitación como profesionales también.

7. Somos luchadores: poco más que añadir, sólo hay que tirar de hemeroteca para ver cuántas batallas nos ha tocado librar y ver que hemos salido airosos (con alguna que otra herida, pero nada mortal) de todas ellas.

8. Constante desarrollo profesional: el farmacéutico no para de formarse una vez que ha salido de la universidad. Muchos son los campos de especialización.

9. Multitarea extrema: somos capaces de estar haciendo varias cosas a la vez y de hacerlas todas bien. Aquí dejo el campo abierto para vuestras opiniones ya que yo sé como trabajo y de lo que soy capaz de hacer. ¿Y vosotros?

10. Construimos una farmacia resistente: en todos los trabajos hay intrusismo. Pero ahí seguimos. Defendiendo lo que creemos que es nuestro.


Espero que estas pequeñas reflexiones os hayan arrancado una posible sonrisa y permitido ver el futuro con un poquito más de esperanza. Al fin y al cabo, aún estamos orgullosos de ser farmacéuticos.


lunes, 7 de julio de 2014

¿Te reviso el botiquín?

La semana pasada podíamos leer la siguiente noticia en la página de Correo Farmacéutico: "Farmacias de Cáceres y Badajoz revisarán los botiquines domiciliarios". Una noticia que pone nuevamente en relieve la gran aportación que la Farmacia Comunitaria hace por la sociedad.

No es una noticia nueva, ni es innovadora, la verdad. Pero sí tiene una vital importancia. De sobra es conocido que el español medio, cuando le prescriben un tratamiento, suele guardar los envases no acabados (en ocasiones se prescriben tamaños de envase desproporcionados para la duración prevista del tratamiento). El problema viene cuando dicho almacenaje se hace forma incorrecta. A nuestras farmacias suelen llegar, sino a diario sí con relativa frecuencia, pacientes con un bote de crema en la mano para que le digamos para qué sirve, ya que "ha tirado el prospecto" (lo más habitual). 

Es muy habitual que estas medicinas se guarden en sitios inapropiados (cocinas, baños...) y al alcance de cualquiera (todos hemos leído alguna vez noticias de accidentes ocurridos entre niños y medicamentos). También es muy frecuente que las medicinas se guarden todas juntas, ya sean de tratamiento habitual o de uso para pequeños síndromes que no requieran de valoración médica. Es decir, guardamos el Enalapril que nos tomamos a diario para controlar la tensión, con el Paracetamol que nos podemos tomar sólo cuando nos duela la cabeza. No señor, al pan pan y al vino vino. El botiquín por un lado, el tratamiento crónico por otro.

El objetivo de este post es hacer llegar la información necesaria para que el público en general sepa qué es un botiquín casero, qué debe contener y qué no, y en qué condiciones se debe almacenar. Pero antes de entrar en materia, sólo quiero resaltar un pequeño detalle de la noticia que, quizá se os haya pasado por alto, pero que a mí me ha parecido cuánto menos digno de mencionar.

En el texto de la noticia se puede leer: "Esta campaña, totalmente gratuita para los pacientes, cuenta con la colaboración de...". ¿No os ha llamado la atención que haya que resaltar que esta actividad es totalmente gratuita? Este hecho me hace llegar a dos conclusiones. La primera que el español medio es para echarle de comer a parte. Estamos hablando de su salud y del riesgo que le puede suponer tener en casa una medicina caducada. El paciente no sabe de medicamentos, para eso están los profesionales que le van a asesorar. Pero eso sí, si eso le va a suponer tener que "soltar las perras", virgencita que me quede como estoy. ¡¡Olé tú!! Somos la cultura de "para mí todo gratis". No señores no, el tiempo es oro, el tuyo y el mío. Yo te ofrezco un servicio, tú lo pagas encantado porque es beneficioso para ti. A mí me parece lo más razonable.
La segunda conclusión a la que he llegado con esa expresión, y que me ha supuesto más de una discusión (en un buen tono, se entiende) es el hecho por el que se aboga tanto desde la Farmacia Comunitaria: la Cartera de Servicios Profesionales en Farmacia. Si desde un periódico se tiene que explicar que esa actividad, como ya he dicho beneficiosa para todo ciudadano, es gratuita porque sino no va "ni el tato" a la farmacia, me hace plantearme muy seriamente el que consigamos una Cartera de Servicios remunerada. Ojalá poco a poco vayamos consiguiendo cambiar la mentalidad de la gente. Pero nos va a costar.

Bueno, reflexiones a parte, vamos al lío. ¿Qué es un botiquín casero? Un botiquín es un recipiente, bien sea un mueble o una caja, destinado a contener las medicinas que se van a utilizar para aliviar pequeñas molestias que no requieren consulta médica. Su contenido va a variar según cómo sea cada familia, si hay niños pequeños o personas mayores el contenido no va a ser el mismo.

¿Qué no es un botiquín casero? Un botiquín no significa tener una farmacia o un almacén de medicamentos en casa. Tampoco va a ser el lugar en el que guardaremos las medicinas de uso diario, como son los tratamientos de la tensión, del colesterol, etc. 

¿Qué debe contener un botiquín? El botiquín debe contener medicinas, un termómetro de fácil lectura y material para hacer curas. Los medicamentos se guardarán siempre en su envase original y con su prospecto, con el fin de poder consultarlos en cualquier momento.
Una lista orientativa de medicamentos a incluir en el botiquín es la siguiente:
  • Analgésicos y Antitérmicos: son medicamentos para el dolor y la fiebre, como por ejemplo el Paracetamol.
  • Antiinflamatorios: sólo deben usarse en el caso que se sospeche que la dolencia está causada por una inflamación. Las personas que sufran de problemas estomacales deben tomarlos con precaución. El más conocido es el Ibuprofeno.
  • Antiácidos: para aquellas personas que sufran de molestias estomacales después de las comidas. Si los síntomas persisten, se debe acudir al médico.
  • Anticatarrales: medicinas para aliviar los síntomas del resfriado (dolor de garganta, congestión nasal, fiebre). En estos casos es muy importante mantener una buena hidratación. En ningún caso se tomarán antibióticos para el resfriado, ya que los catarros son procesos virales y los antibióticos nada pueden hacer en estos casos.
  • Antitusivos: la tos es un mecanismo de defensa que mantiene la garganta y las vías respiratorias limpias y permeables. Sin embargo, una tos excesiva puede significar que existe una enfermedad de base. El medicamento más común en este caso es el Dextrometorfano. En caso de no mejorar los síntomas, se debe acudir al médico. 
  • Sales de rehidratación oral: muy útiles en caso de diarreas o vómitos importantes que pueden dar lugar a deshidratación. Este caso es especialmente grave en el caso de niños y ancianos. Se deben utilizar las fórmulas recomendadas por la Organización Mundial de la salud que se presentan en sobres para preparar en el momento o en presentaciones líquidas con sabores, que pueden ser más fáciles de tomar para los niños.
  • Suero fisiológico: utilizado para lavar heridas y también para hacer lavados nasales y oculares. Tras cada utilización, se debe rechazar el sobrante o mantenerlo abierto durante un corto periodo de tiempo.
  • Antisépticos: para evitar que las heridas se infecten. Se recomienda utilizar clorhexidina para la desinfección de la piel intacta, mejor que la povidona yodada. Las mujeres embarazas y en periodo de lactancia deben evitar el contacto con la povidona yodada en zonas extensas de la piel y en la zona vaginal, así como su uso prolongado, sin consultar antes con el médico. 
  • Crema para picaduras de insecto.
  • Pomada para quemaduras superficiales: no se deben aplicar en las quemaduras productos tales como aceite, manteca, hielo, pasta dentífrica, etc.
  • Crema para las quemaduras solares: siempre se debe utilizar fotoprotector si nos vamos a exponer al sol. En caso de quemaduras graves y de que se produzcan ampollas, se debe consultar al médico inmediatamente.
  • Pomada para las escoceduras de la piel: como son aquellas cremas que contengan óxido de zinc.
En cuanto al material de curas, en todo botiquín debe haber:
  • Tijeras de punta redondeada: se deben lavar con agua y jabón o clorhexidina siempre después de cada uso.
  • Pinzas: para extraer cuerpos extraños. También se deben limpiar correctamente después de cada uso.
  • Jeringa desechable: para lavados de heridas y lavados nasales.
  • Tiritas
  • Gasas estériles
  • Esparadrapo
  • Venda elástica
  • Vendas de gasa
  • Bolsa para poder aplicar frío: se recomienda aplicar frío después de un golpe, para disminuir la inflamación. El calor seco es más adecuado para otros procesos como lumbalgias o contracturas. 
¿Qué no debe haber en un botiquín? En un botiquín casero no puede haber medicamentos caducados, medicamentos en mal estado, restos de tratamientos anteriores, los tratamientos habituales de la familia, medicamentos sin prospecto, termómetros que no funcionen, tijeras y pinzas oxidadas. 

¿Dónde colocar el botiquín? Se debe situar en un lugar limpio, seco y fresco. Protegido de la luz, sobre todo evitar la luz directa del sol. Se debe guardar en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños. El botiquín debe estar siempre cerrado, pero de apertura fácil. Y debe estar en un lugar conocido por todos los que lo puedan necesitar.

¿Dónde no se debe colocar el botiquín? Ni en el baño ni en la cocina, ya que hay cambios frecuentes de temperatura y de humedad. Tampoco debe estar en un sitio de difícil acceso o cerrado con llave, lo que no permitiría utilizarlo en caso de necesidad.

Hay que revisar periódicamente el botiquín para retirar los medicamentos caducados o en mal estado, y reponer los que sean necesarios. En las farmacias existe un contenedor específico, llamado SIGRE, donde poder depositar los medicamentos que estén deteriorados o caducados. Se debe limpiar y revisar el botiquín al menos una vez al año. En ningún caso se deben tirar los medicamentos por el desagüe o a la basura, ya que contaminan el medio ambiente. 

No se deben guardar medicamentos en casa "por si acaso los volvemos a utilizar" ya que no todos los medicamentos van bien para todas las personas, los medicamentos se caducan y pierden efectividad, y porque no todas las enfermedades son iguales aunque los síntomas sean similares.